
Los vinos de Grupo Bodegas Olarra han obtenido 16 reconocimientos en los Decanter World Wine Awards 2026, con un resultado especialmente sólido: una Medalla de Platino, cuatro Medallas de Oro y once Medallas de Plata.
El dato más destacado llega de la mano de Nucerro Gran Reserva 2020, de Bodegas Olarra, reconocido con 97 puntos y Medalla de Platino. Una puntuación que sitúa a este vino entre las referencias más sobresalientes de esta edición y que confirma el recorrido de una elaboración profunda, precisa y con una clara vocación de guarda.
Junto a este reconocimiento, cuatro vinos del grupo han alcanzado los 95 puntos y Medalla de Oro: Cerro Añón Crianza 2024, Otoñal Gran Reserva 2020, Ondarre Gran Reserva 2020 y Mayor de Ondarre Reserva 2020. Cuatro vinos distintos, con estilos y posiciones de mercado diferentes, que comparten una misma lectura: la capacidad del grupo para elaborar vinos reconocibles, consistentes y bien valorados internacionalmente.
En Bodegas Olarra, los resultados recorren buena parte de su identidad. Desde la expresión más alta de Nucerro Gran Reserva 2020, descrito por Decanter como un vino “delicado, profundo y todavía joven”, hasta la fuerza de Cerro Añón Crianza 2024, que obtiene 95 puntos con una valoración centrada en su núcleo vibrante, sus notas balsámicas y su final largo y sabroso.
También destacan Cerro Añón Gran Reserva 2020, Olarra Reserva 2021, Añares Gran Reserva 2020, Añares Reserva 2021, Olarra Gran Reserva 2018, Añares Crianza 2024 y Olarra Crianza 2022, todos ellos con puntuaciones entre 90 y 93 puntos. En conjunto, Olarra suma diez vinos reconocidos por encima de los 90 puntos, una muestra amplia de la regularidad de sus crianzas, reservas y grandes reservas.
En Bodegas Ondarre, los resultados consolidan la personalidad de una bodega muy vinculada a Viana y a una forma de entender Rioja desde suelos pobres, barrancos, riachuelos ocultos y viñedos de marcada identidad. Ondarre Gran Reserva 2020 obtiene 95 puntos y Medalla de Oro, con una valoración que destaca su cereza negra, sus hierbas tostadas, el grafito, el café y un fondo ahumado preciso y profundo.
También alcanza los 95 puntos y Medalla de Oro Mayor de Ondarre Reserva 2020, descrito por Decanter con notas de ciruela asada, chocolate negro y carbón vegetal, además de una boca densa, madura y muy bien integrada. A estos dos oros se suma 7 Parcelas Crianza 2023, con 91 puntos y Medalla de Plata, un vino que aporta una lectura más joven, vibrante y pulida dentro del perfil clásico de la bodega.
Por su parte, Altos de Valdoso suma tres reconocimientos en Ribera del Duero. Altos de Valdoso Roble 2025 obtiene 91 puntos y Medalla de Plata, con una valoración que destaca su fruta generosa, la cereza negra, el monte bajo y una boca redonda, rica y amable. Altos de Valdoso Crianza 2023 y Altos de Valdoso Reserva 2020 completan el resultado con 90 puntos y Medalla de Plata en ambos casos.
El resultado de Otoñal Gran Reserva 2020, con 95 puntos y Medalla de Oro, merece también una mención especial. Su valoración habla de textura sabrosa, tanino firme, final largo y notas de hierbas secas, tabaco, cedro, grafito y ciruela madura. Un reconocimiento que refuerza la vigencia de una marca pensada para estar cerca del consumidor sin perder profundidad ni exigencia enológica.
La lectura de conjunto es especialmente relevante porque los reconocimientos no se concentran en una única bodega, gama o estilo. Decanter 2026 ha valorado vinos de guarda, crianzas, reservas, grandes reservas, referencias de Rioja y vinos de Ribera del Duero. Esa amplitud confirma una línea de trabajo basada en la regularidad, la diversidad y el respeto a la identidad de cada origen.
Para el grupo, estos 16 reconocimientos suponen una nueva confirmación internacional de su manera de entender el vino: elaboraciones con raíz, con vocación de permanencia y con estilos capaces de dialogar con consumidores muy distintos, desde las referencias más clásicas hasta vinos más directos, accesibles y contemporáneos.
Decanter 2026 deja así una fotografía clara: un grupo con distintas bodegas, distintos territorios y distintas formas de expresar el vino, pero con una misma exigencia compartida. Y con un resultado que refuerza, una vez más, la presencia de sus vinos en el escenario internacional.