

Dicen los más viejos de Viana que la vida es muy terca. Que a veces uno cree tener claro el camino y, sin embargo, la tierra, el tiempo o el propio vino se empeñan en llevarte por otro sitio. Con El Terco nos ocurrió algo parecido. No nació de una idea cerrada, ni de una decisión tomada de antemano, sino de una forma de mirar el vino durante su crianza y de aceptar que, algunas veces, conviene escuchar antes de intervenir.
El Terco escribe el cuarto capítulo de Los Otros de Ondarre. Procede de dos parcelas de Mazuelo situadas muy cerca de nuestra bodega, en los parajes de San Miguel y El Cerradillo, en Viana. Son viñas plantadas en los años ochenta, cultivadas en secano, sobre suelos someros en ladera, de textura arcillo-limosa y con alto contenido en carbonatos. No son suelos fáciles ni viñas generosas. Dan poco fruto, pero lo dan con concentración, firmeza y ese carácter que aparece cuando la planta ha tenido que defenderse en un entorno austero.
La vendimia se realizó de forma manual el 5 de octubre de 2021. La uva llegó a bodega con la madurez y la seriedad propias del Mazuelo, pero no quisimos llevarla hacia el comportamiento de un tinto. Por eso se prensó en fresco y se trabajó siguiendo el criterio de los blancos con estructura: desfangado ligero, fermentación lenta durante casi cuatro semanas y tres meses de crianza sobre sus lías finas. En enero de 2022 entró en barrica.
Y ahí, El Terco empezó realmente a escribir su propia historia.
30 meses en barrica
Cada cata llevaba casi la intención de encontrar el final de su crianza, pero el terco de él, nos decía que todavía tenía recorrido. Seguía creciendo. Ganaba profundidad, firmeza y equilibrio. La barrica jamás le llevó a un lugar ajeno, sino que parecía ayudarle a encontrar una forma cada vez más precisa. Hicimos lo que a veces cuesta más en bodega: no precipitarse… y esperar.
Marcando su propio ritmo al final pasó 30 meses en barrica, con tres trasiegas durante el proceso. No fue una crianza larga por voluntad de hacer algo llamativo, sino porque el propio vino fue demostrando que podía llegar más lejos. Por eso decimos que es un vino hecho a sí mismo. Porque al trabajo, al criterio y al seguimiento por nuestra parte se unió su propia evolución guiando las decisiones.
El resultado es un Rosado Gran Reserva 2021 excepcional. Un Mazuelo de color coral pálido, con reflejos de albero y ámbar, que en nariz muestra la complejidad de su larga crianza: flores blancas, miel, piel de naranja, orejón, canela, hierba seca, toffee y sutiles notas balsámicas. En boca tiene una entrada seca y potente, paso firme, acidez integrada, tanino marcado y un final largo, profundo, con un leve amargor elegante.
Frente a los rosados frescos y ligeros, El Terco es un vino serio, gastronómico y de producción muy limitada: solo 2.642 botellas en esta añada. Un vino que pide mesa, tiempo y atención, pero que también conserva algo muy propio de Los Otros de Ondarre: la voluntad de dar voz a pequeños viñedos de Viana y su entorno que, por su tamaño, su carácter o su historia, merecían expresarse por sí mismos.
Tras La Última Viura, La Asomada y La Antanilla, El Terco abre un nuevo capítulo dentro de esta colección. Y lo hace recordándonos algo sencillo: no todos los vinos llegan a su lugar por el camino más corto. Algunos necesitan más tiempo. Otros exigen paciencia. Y unos pocos, como este, se empeñan hasta el final.
Mira que es terca la vida. Y mira que, algunas veces, más de las que creemos, tiene razón.